
Pues a mí personalmente me hace mucha gracia. Claro, que yo tengo en el panel de corcho de mi habitación la siguiente viñeta de Forges...

... y disfruto mucho con la serie en Flash ¡Dios Mío! de El Jueves, y con las viñetas de Darío Adanti en esa misma revista (antes Las Extrañas Aventuras del Niño Dios en la página de Caspa Radiactiva, ahora con El Odiómetro (el odiómetro del niño dios mide todo aquello que mandarías al infierno)). Algunos proponen organizar un meme blasfemo. No le encuentro el sentido. A no ser que vayamos a ser equitativos y vaya a ser un meme blasfemo en contra de la penetración de cualquier religión en la vida política. Porque de eso se trata, ¿no? De decirles que nuestra libertad de expresión está por encima de creencias irracionales, y por tanto una caricatura de algo que alguien considera sagrado es totalmente lícita. Si vamos por ahí, por mí adelante. Pero luego no hablen de coronas de espinas y presidentes de ERC.
Mi más sincero rechazo a aquellos que ceden su libertad de expresión por miedo a fundamentalistas: os quedaréis sin libertad de expresión y con el mismo miedo a esos fundamentalistas. Les habréis dado armas, medios, formas de control. No lo hagáis en mi nombre.
Y mientras nos embobamos mirando qué pasa por allí, en Irán, deberíamos usar el rabillo del ojo para enterarnos qué pasa por aquí, en España. No vaya a ser que otros fundamentalismos se nos resuciten.
|