
La infanta Leonor acaba de ser bautizada con todo el boato (agua del Jordán incluida) en Madrid, siguiendo el rito católico-romano. Y están en su derecho los padres en así hacerlo. Lo que crea una enorme contradicción es el necesario catolicismo de los Reyes de España, no sólo ya en su fe personal, sino en convertirlo en un asunto de Estado; así como la algarabía de los medios de comunicación “seculares”, que por una vez dejan a un lado su laicismo (y no digamos ya de los que son “ostentóreos” en su defensa de la fe de Roma).
Editorial de Protestante Digital de 17 de Enero de 2006.
Yo fui protestante durante varios años. Por suerte, ya no lo soy. Pero no dejo de estar de acuerdo con el editorial.