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Bueno, casi que casi que casi que he terminado.
Como cuento en la historia anterior, tuve que formatear mi ordenador, y como cuento en la historia anterior, eso hizo que perdiera todos mis favoritos, contactos, bookmarks, marcadores, enlaces y referencias que tenia.
Y antes de que digáis "Joder, pues me leo la historia anterior y me ahorro esta..." os digo.... Eeeeepa, alto ahí! En esta nueva entrega puedo prometer y prometo... y esas cosas que se sabe desde que se dicen que puede que sí, puede que no.
Antes que nada, una referencia a BioMaxi. Hace unos días, bastantes, BM pidió desde su blog que sus lectores le retro-enlazaran (espero haber medio-traducido correctamente el término trackback). Argumentaba que le interesaba conocer a la gente que le lee, y como yo le leo desde hace ya bastante tiempo, pues eso. que le enlazo.
Gracias a BM he descubierto que la paleontología, la ciencia de la evolución y las plumas de las aves, los cromosomas sexistas y todas esas cosas son mas interesantes de lo que pueden aparentar (normalmente se piensa que esos temas sólo se tratan en libros rancios y complicados de entender, pero BM lo explica magistralmente).
Ánimo, BM, que somos muchos los que te seguimos. Lee al final de la historia de hoy, que explico algo que me llama la atención.
Más allá de la Biología y la Evolución también hay vida, y como no todo es acción-reacción, no debemos olvidar a Escolar. Su lectura es diaria y obligada. Es lo mínimo para mantenerse medianamente enterado de lo que pasa en España y en el Mundo. Además, ahora que trabaja en Informativos Telecinco... Y ayer se dirigió a mí...
Aún me estoy despertando. Y es que Internet hace eso: unir a personas diferentes y geográficamente alejadas permitiendo su comunicación. Por cierto, a los que les guste la música electrónica no dejen de bajarse los mp3 que Escolar linkea en su página. Son suyos, y los regala. Y esto no pasa todos los días. Tampoco os perdáis sus historias sobre el mercado de la música, la SGAE y demás mounstros que entre todos, por acción y/u omisión, hemos creado.
Muy destacable es también el blog de David Bravo, el abogado que deja en todos los debates a la SGAE a la altura de lo que son y que me ahorro decir para que no me demanden... Este chico, porque es muy jóven para tenerlos tan bien puestos, se ha convertido en mi ídolo en unas pocas semanas. David: gracias por devolverme la fe en las personas jurídicas.
Por otro lado, anuncio solemnemente el nacimiento de El Más Esperado Blog de la blogocosa en la que me muevo: Comentaristas Dispersas. Sus perpetradoras: Anónima y Nfer. Anónima, que he descubierto hoy que se llama Ana (dato muy bueno a modo de anécdota pero que en el fondo es irrelevante: un nombre añade tan poca información sobre una persona como un el color del pelo, y ahora saltarán los estudios que dicen que las rubias son de derechas y las pelirrojas de izquierdas, pero me entendéis...) es conocida por dejar comentarios en muchisisisimos blogs cada día. Y normalmente suelo estar de acuerdo con ella. Reconozco que me sorprendió mucho que su nick fuera Anónima, porque al principio pensé que a mí no me salía un botón para mandar comentarios anónimos que me preguntara mi sexo, pero luego me enteré que es que ella tenía ese nick, que era el que ella había elegido. Ningún otro me parecería mas acertado en este mundo: somos tropecientos millones de personas, y una sola siempre será anónima. Lástima que yo sea un chico, y si me hubiese puesto Anónimo pues no se me habría distinguido de los verdaderos anónimos, que como suele pasar en todos sitios son los progenitores de mensajes a veces en plan troll. Nfer es... Nfer. Conocí a Nfer en el blog de Lola, y desde entonces siempre hemos estado esperando a que apareciera "El Blog de Nfer...". Sus comentarios siempre me despiertan una sonrisa. Y es que Nfer tiene algo de entrañable (un algo que su acento incluso al escribir le aumenta), se hace querer, hace que te encariñes con ella, hace que... no sé explicarlo, es bastante difícil. Y eso que ella apenas sabe que existo, pero la leo mucho, muuucho. Pues ahora este par de dos se han unido, y esa unión ha dado como resultado eso de las Comentaristas Dispersas. Y muchos nos preguntamos: si los comentaristas de blogs se abren el suyo propio... quién va a comentar ahora? Que no panda el cúnico, que tanto Nfer como Anónima han prometido no cejar en su trabajo de comentaristas oficiales en todos los lugares. Ya me gustaría a mí que comentaran alguna historia mía, que mis comentarios están más vacíos que la nevera de un somalí, pero tiempo al tiempo... Ah, por cierto: me encanta el baner con eso de soplar y que se vuele la flor y tal.
Pero podemos ir a una reflexión más profunda. Veréis. Yo para leer mis blogs (que ya sé que no son míos, pero algo mío tiene: mi atención... ole qué chulo me ha quedado...) utilizo una herramienta gratuita que me avisa de cuando hay nuevos mensajes. Se llama Thunderbird y os lo promocionaba hace unos días. Pero esta herramienta sólo me permite leer esos blogs, por lo que yo, que de siempre soy un gandulfo de cuidado, tengo que hacer trabajo doble para mandar un comment: leer la noticia, juzgar si me gusta y/o interesa, ir al navegador (Firefox, of course), buscar el enlace al blog en cuestión, ir a comentarios y postear... Jo, cuánto derroche... Así que si he comentado en tu blog, date por contento... Lo que quiero decir es que me da la impresión de que la blogocosa está creciendo muchísimo, porque todos queremos contar, pero muy pocos se paran o se interesan en opinar de lo que los demás dicen, y eso me asusta. Si todos hablamos pero nadie conversa, mal vamos. Por esto, reitero mi chapeau a Nfer y Anónima, que sé que seguirán siendo las comentaristas que natamente son (eso, que son comentaristas natas, el femenino de natos... que me lio...).
Y con esto y un bizcocho, otro día os cuento algo sobre otro blog.
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