|
Anoche soñé que estábamos juntos, pero al despertar me encontré llorando.
Anoche soñé que nos dábamos la mano, y que esto llevaba a un abrazo cálido y sincero, pero al despertar me encontré llorando.
Anoche soñé que volvía el sentimiento mutuo, que en verdad nos importaba lo que le ocurriera al otro, pero al despertar me encontré llorando.
Anoche soñé que todo se arreglaba, que podía ser feliz y que podía volver a confiar en ti, pero al despertar me encontré llorando.
No hay que darle más vueltas: lo que está roto, roto está. Y cuando no depende de uno, sino de dos, el que se pueda volver a unir lo desunido, sólo queda esperar, y esperar a que la otra parte muestre siquiera algo de interés. Pero ese momento no llega, no llega, no llega... y todas las mañanas me encuentro llorando.
|